Los sorprendentes beneficios de la Inteligencia Emocional
Como decíamos en el anterior post ( https://propositoycompromiso.com/la-inteligencia-emocional-en-los-equipos-una-inversion-muy-rentable-1a-parte-de-2/) , escuchar y sentir las emociones de las personas, pero también las de un equipo, sin enfocarnos en lo que dicen, es la base para rebajar conflictos emocionales.
El protocolo sería el siguiente:
- 1º no reprimir las emociones y sus manifestaciones
- 2º identificar, reconocer la emoción y su efecto
- 3º aprender a equilibrar emociones, lo que impacta enormemente en una mayor eficacia. Y al mismo tiempo reconocer qué emoción podemos activar para requilibrarnos.
Pero existe un posible 4º paso del protocolo que podemos llegar a activar:
- 4º cuando este aprendizaje lo podemos ir integrando en nosotros pasa a engrosar nuestro aprendizaje vertical, que impactará en beneficios para el equipo y la empresa.
El aprendizaje vertical es la transformación de cómo una persona le atribuye significado al mundo (al interior y al que le rodea), de su manera de percibir, sentir y pensar.
Incluye el desarrollo de la complejidad mental y de la inteligencia emocional.
En cambio, el aprendizaje horizontal se enfoca en adquirir más conocimientos, más habilidades y más competencias para afrontar unas funciones determinadas.
Los beneficios de la inteligencia emocional como parte de los aprendizajes verticales son claros y están validados científicamente:
- Mayor objetividad y foco
- Capacidad de entender y comprender ideas opuestas, sin tener que aceptarlas
- Pensamiento crítico
- Empatía y puerta de entrada a la compasión
- Resilencia muy alta y mayor adaptabilidad

Crecer en inteligencia emocional y en aprendizaje vertical nos permite actualizar nuestro sistema operativo y el hardware de cómo funcionamos en nuevos entornos cambiantes y disruptivos. Es necesario para afrontar eficazmente entornos más complejos.
Propósito&Compromiso
En palabras de Robert Kegan (Harvard) es como un salto cuántico, equivaldría no sólo a actualizar nuestro Sistema Operativo, sino también a volver a cablear el hardware y expandir nuestras capacidades como personas y como líderes.
El aprendizaje vertical es como un salto cuántico, equivaldría no sólo a actualizar nuestro Sistema Operativo, sino también a volver a cablear el hardware y expandir nuestras capacidades como personas y como líderes.
Robert Kegan (Harvard University)

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