La gran paradoja de las energías limpias y la digitalización

Abrochémonos  el cinturón y disfrutemos de las turbulencias y del cambio continuo que nos deparan la carrera hacia las energías limpias y  la digitalización

Si durante las turbulencias y el cambio continuo aprendemos y sabemos cómo disfrutar de las oportunidades que pueden generar para Personas y Empresas, descritas en la que será la 2ª parte de este artículo, entonces todas las circunstancias del entorno que describimos a continuación habrán sido un arduo y feliz aprendizaje y evolución. De lo contrario, el viaje puede ser pero que muy duro.

Población mundial que seguirá creciendo un 1% anual y que no se estabilizará, salvo catástrofes muy muy grandes, hasta los 10.000 millones  habitantes, un 28% más que en la actualidad !

Mientras, el consumo que hacemos a nivel planetario sigue un curva de crecimiento exponencial del 3% anual que además, con el tiempo, se irá multiplicando por el factor de crecimiento poblacional que llegará a ese 1.28 (100+28%)

¿Te imaginas? ¿Explosivo, no?

Pero claro, solo será posible seguir así si mientras logramos subsistir a los siguientes retos y algunas grandes paradojas:

1- Límite de los recursos

Existen recursos limitados para permitir ese aumento de consumo, de fabricación y de recambio de coches eléctricos, ordenadores y de móviles etc. Son nuevos recursos minerales y materiales los que se precisan en muchos casos para fabricar este tipo de productos y tecnologías relacionadas con lo verde y digital. Es un límite real, no algo ficticio. Hay que encontrar esos recursos minerales, abrir minas, extraerlos, explotarlos y refinarlos.

Si bien el petróleo y el carbón emitían muchos gases y está muy bien que su uso vaya desapareciendo lo antes posible, por contrapartida las minas y los pozos al menos ya estaban en su mayoría construidos, localizados y en explotación desde hace tiempo. No había que encontrarlos y su coste de extracción era competitivo.

2- Los nuevos materiales para la economía verde y digital contaminan

En cambio todas las baterías para coches eléctricos, las pantallas de ordenadores y móviles, los microchips para la electrónica que va integrada en todo tipo de equipos y bienes de consumo (que son casi todos) ….

….utilizan una serie de materiales “raros” de la tabla periódica  “nuevos” o hasta ahora de uso muy limitado y que van a exigir la localización de nuevas minas y nuevas excavaciones que a su vez requieren uso de fósiles combustibles. Por tanto, no son tan limpias, sino que generan emisiones y contaminación de las aguas en las zonas afectadas mientras no se desarrollan nuevas tecnologías que permitan una extracción más ecológica. Actualmente la minería representa un 10% de las emisiones y se va a acelerar empujada por un crecimiento exponencial del consumo de este tipo de bienes y mientras no se desarrollan  tecnologías de extracción más limpias.

Guillaume Pitron, periodista y autor de “La guerra de los metales raros”  comenta que “Todo esto es tanto un desafío como un disparate. Es preciso purificar ocho toneladas y media de roca para obtener un kilo de vanadio; 16 para un kilo de cerio; 150 para uno de galio; 250 para uno de lutecio… Las cifras harían llorar a Greta Thunberg. Y luego está el problema de qué hacer con el agua cargada de ácidos y metales pesados resultante del refinado. Estamos sustituyendo la dependencia del petróleo por un nuevo hábito, el de los metales raros. Un poco a la manera de un toxicómano que, para atajar su adicción a la cocaína, se zambullera en la heroína…”

No es entonces difícil entender la predicción de los científicos de que con el tirón del coche eléctrico, a corto plazo van a existir perforación de nuevas minas a destajo y emisión de gases que parece que no han sido calculadas en el modelo de transición energética. Lo que va a tensionar todavía más el tema de la salvación del planeta

3- Probables desabastecimientos y roturas de cadenas logísticas

“  Muchos científicos y expertos en temas de recursos están alertando desde hace diez años de que la única solución va a ser habituarnos a que empiecen a ser más frecuentes las roturas de las cadenas logísticas. Y que  acostumbrarnos a ello, a esperar más a que nos suministren y al uso de bienes reciclados van a ser las únicas salidas o sino un ajuste brusco y definitivo del modelo económico y de consumo. Aunque no nos guste esta parte de la solución.

Si se endurecen las condiciones y permisos de excavación de minas, porque la contaminación es insostenible, va a tensionar mucho más las cadenas de suministro. El “just in time” tan idolatrado en las últimas décadas muy probablemente no va a funcionar y volveremos a ver políticas de inventarios.

Muchos científicos y expertos en temas de recursos están alertando desde hace diez años de que la única solución va a ser habituarnos a que empiecen a ser más frecuentes las roturas de las cadenas logísticas. Yque  acostumbrarnos a ello, a esperar más a que nos suministren y al uso de bienes reciclados van a ser las únicas salidas o sino un ajuste brusco y definitivo del modelo económico y de consumo. Aunque no nos guste esta parte de la solución.

¿Y qué más echamos en el cóctel?

4- Geopolítica:

Y existirá muy probablemente, igual que ha sucedido con las mascarillas y las vacunas, una competencia feroz por apropiarse de esos inventarios.

Todos esos nuevos materiales necesarios para la economía verde y digital existen, que se conozca hasta la fecha, diseminados pero concentrados en países que no son los árabes, que estaban en el pasado y hasta la fecha bajo la órbita de USA y por tanto en Occidente los considerábamos “controlados” (control en manos países occidentales desarrollados y capitalistas, países aliados).

Ahora no, estos nuevos materiales se encuentran en países como Congo, Bolivia, Argentina, Chile y también existe una concentración impresionante en China del material indi, para la fabricación de pantallas táctiles y LEDS y de las 17 tierras o “minerales raros” más usados para las energías renovables y las tecnologías digitales.

También en Afganistán. Y existe una concentración mundial de otro recurso que no tiene que ver con la transición energética, pero sí con la alimentación de una población mundial que no para de crecer. Se llama sulfato y está en Sahara.

Así que las tensiones geopolíticas de los últimos meses no son casuales y van a ir en aumento, naturalmente. Sin entrar a analizar aquí las tensiones por el acceso al agua potable, otro gran tema siempre latente en la geopolítica.

Sin duda, los líderes empresariales y directivos cada vez más  deberán  empezar a tener muchas nociones de geopolítica, medio ambiente, informaciones fidedignas sobre la huella ambiental y de carbono de la empresa e individual. Los técnicos e ingenieros también y a otro nivel distinto  también todos nosotros, los consumidores.

FIN PRIMERA PARTE

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